Expresada por un estilo de vida que glorifica a Dios, demostrado por una diaria y consistente vida de oración, alabanza, agradecimiento y obediencia a él.
Expresado por un deseo de conocer y ser como Jesucristo, demostrado por una diaria y consistente vida de estudio de la palabra de Dios, la Biblia.
Expresado en un ambiente familiar demostrado por una vida que busca la unidad, fidelidad, perdón y amor incondicional.
Expresado en la disposición de ofrecer nuestras vidas por la causa de Cristo, demostrado por el alcance de la comunidad local e internacional.
Expresado por un corazón compasivo hacia los necesitados, demostrado en formas practicas en la iglesia y en la comunidad.
Expresado por una actitud de gozo, demostrado por la acción de dar tiempo, bienes materiales, habilidades y dinero.
Expresado en la presencia tangible del Espíritu Santo, demostrado a través de señales, milagros y denuedo para predicar las buenas noticias de Jesucristo.